Hablemos de sexo [Gleecap S03E05]

Este episodio de Glee, recuperó muchas de las cosas buenas que tiene el programa. A diferencia del anterior, los momentos que erizan y dejan boquiabiertos a los espectadores desprevenidos, por el talento que tienen los actores e historias bien logradas (y no Sue), dan luces de que el show tiene mucho futuro si se trata cuidadosamente, en especial con un tema tan importante para la vida de los adolescentes, y en general de las personas, como es la primera vez.

El episodio comienza con Artie quién también había estado perdido de la luz protagónica y es ahora director del musical West Side Story que están montando en McKinley High. Como director da las indicaciones necesarias y entre ellas le dice a Rachel y Blaine que les falta pasión a la hora de interpretar sus personajes en la canción Tonight, Tonight (West Side Story)*, y que se deben remitir a la primera vez que tuvieron sexo para recrear la intensidad.

Como ninguno de los dos ha tenido relaciones, la recomendación de Artie se convierte casi que en un mandato. Sí, muchas veces la vida es así. Cuando comienzas a pensar en un tema, pareciera que todo ahora gira alrededor de eso: los comentarios, la publicidad, la música.

Rachel emprendió su plan para terminar con su vida virginal y tener lo que se necesita para el papel. Aquí seguimos viendo a una Rachel que, desde la primera temporada, antepone su éxito frente a la vida personal, pues es consciente que los grandes artistas llegan solos a la cima, y quiere tener relaciones con Finn por las razones equivocadas.

Luego, en reunión con las niñas del colegio, excepto Mercedes, escucha consejos y anécdotas y se da cuenta que es el momento y la persona para hacerlo, independiente de cómo influya en su personaje artístico.

Por su parte, Blaine regresa de visita a su antiguo colegio y  vimos de nuevo a los Warblers cantando Uptown Girl (Billy Joel), que pueden sobrevivir sin su presencia y que incluso tienen una dinámica y unas caras bastante agradables. Un nuevo estudiante es Sebastián Smythe (Grant Gustin), un gay liberado, bastante mala espina y coqueto con Blaine.

Llegó a desestabilizar a Kurt y Blaine y los invita a un bar gay llamado Scandalous donde además volvimos a ver a Karofsky, a quien esperaba ver, por lo buena que fue la historia que le dieron la temporada pasada. Sebastian baila con Blaine y luego Kurt llega a interrumpirlos. Aquí tengo que decir que el baile de Chris Colfer me genera ternura porque no se compara a su capacidad vocal.

Blaine borracho y ansioso por aventuras en su noviazgo, decide que es el momento para dejar su virginidad en el pasado. Le dice a Kurt que no esperen más y lo estruja para que pase en el carro. Con una reacción violenta, Kurt lo detiene y toda la escena se convierte en una gran pelea.

Más tarde llegó la puesta en escena de West Side Story, dondeadmito que tuve piel de gallina en algunos momentos del musical, como fue el caso de In America pues Santana está teniendo unos protagónicos bastante buenos y el personaje como tal crece mucho a nivel musical, pero creo que todavía falta más fuerza en la historia.

Fue muy acertada la manera de mezclar el drama y la música de la obra y los ensayos, además porque las canciones se adaptaban muy bien a las escenas. Tal fue el caso de Boy Like That, mientras Blaine conocía a Sebastian.

Aquí también vimos más del drama de Mike y su padre, quien se opone a su carrera como bailarín y que recibe un enfrentamiento de su hijo, decidido a cumplir su sueño.

Después de ‘la mejor obra de McKinley High’, como lo dijo Mr. Schu, la temperatura sube para Blaine y Kurt, que terminaron en la casa del primero, y a  Rachel, quién fue donde Finn. De manera muy sutil nos mostraron la primera vez de ambas parejas, que llegaron al momento indicado sin las presiones que tuvieron al principio, mientras sonaba One Hand, One Heart como el último número de la obra.

Momento #WTF

Aunque fue un buen capítulo, también hubo un momento What the fuck, y mantendré la sección porque con Glee ya se ha vuelto común que existan, aunque sea en los mejores episodios.

Como era de esperarse, (el) entrenador Beiste también es virgen (!!?). No sé qué tan cómodo me siento ver a este personaje, que ya debe estar por la mitad de sus 40, con esa imagen virginal que le intentan proyectar, desde que llegó. Recuerdo en otro episodio donde también dijeron que nunca le habían dado un beso y, obviamente, Mr. Schu fue quién tuvo el honor.

Se me hace difícil de digerir que en los últimos meses hace lo que nunca había hecho en su vida, y gracias a la gente ¡de un colegio!

No me ha gustado esa historia y espero que no le sigan dando más rienda a lo que llamo su imagen viriginal, que resulta nociva para el personaje, su credibilidad y verosimilitud.

*Todas las canciones son del musical West Side Story.

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